Después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia anunciara a principios de julio pasado que revocaría la licencia del Consulado General de Finlandia en San Petersburgo a partir del primero de octubre, este miércoles ha sido arriada la bandera y la representación consular ha cerrado sus puertas. A partir de ahora, la única representación de Finlandia en Rusia será la embajada en Moscú.
Rusia justifica su decisión con motivo de la “política antirrusa” de Finlandia. Mensaje que tiene muy escaso recorrido entre la sociedad finlandesa, muy sensibilizada con la sucesión de acontecimientos de los últimos meses con motivo de la guerra de Ucrania.
«Desafortunadamente, la guerra de agresión lanzada por Rusia contra Ucrania cambió la base de nuestras relaciones, limitó el turismo y también congeló muchos buenos programas de cooperación entre la Unión Europea y Rusia», dice la actualización en redes sociales del Consulado General de Finlandia en San Petersburgo.
En respuesta a la decisión de Rusia, Finlandia anunció en julio que cerraría el Consulado General ruso en Turku y debate el cierre del consulado en Mariehamn. El asunto fue decidido por el presidente de la República y la Comisión Ministerial de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad del Consejo de Gobierno, informa la cadena Yle.
El presidente Sauli Niinistö afirma que el cierre del consulado general en San Petersburgo significa el fin de una era. La decisión de cerrar ha sido de Rusia “y, por supuesto, para nosotros, los empleados actuales del consulado general, fue una decisión difícil. Con orgullo y juntos hemos completado nuestra tarea hasta el final”, destaca el mensaje divulgado en redes sociales.
Foto: MFA Finland @ulkoministerio
