Fernando Llorente Jiménez nos recuerda en su muro de Facebook, que este domingo, 9 de agosto, se cumplieron 50 años de uno de los más trágicos accidentes de la historia del Ejército del Aire. El avión T.4-11 /352-11 del Ala 35 iniciaba en Getafe un vuelo con destino a la base aérea de Gando, con escala en Morón de la Frontera, para recoger a las tripulaciones de relevo del Ala 21 destacados en el aeródromo militar de Gran Canaria.
“A los 12 minutos de despegar de Morón de la Frontera, suena la alarma de fuego en el motor número tres; iniciando el procedimiento de fuego en motor, no se logra su extinción y el fuego pasa al motor número cuatro. El fuego continúa extendiéndose, y viendo que es imposible alcanzar Rota, la tripulación realiza un aterrizaje de emergencia en las proximidades de Chiclana de la Frontera, en la finca denominada Las Laderas”, detalla Fernando Llorente.
“De la tripulación fallece el mecánico de vuelo, el brigada Agustín Gonzalo Ciruelo, que hasta el último momento estuvo combatiendo tan descomunal emergencia. De los 54 pasajeros que iban a bordo, fallecieron cuatro pasajeros militares y once civiles, entre ellos tres mujeres y tres niños. Por su actuación y empeño en sus cometidos, al brigada Gonzalo Ciruelo se le concedió a título póstumo la Medalla Aérea, máxima recompensa en tiempos de paz”, concluye el destacado especialista aeronáutico.
Foto: Dick Lohuis Collection (AirHistory.net)
