En marzo de 1970, un grupo de jóvenes de Fuencaliente formado por Juan José Santos Cabrera, su hermano Octavio, Rosa Díaz Martín, Toña Carballo Pérez, Juan Luis Curbelo Pérez y Rafael Díaz Pérez, visitaron al director del Museo Arqueológico de Santa Cruz de Tenerife, Luis Diego Cuscoy (1907-1987), mostrándole unas fotos del Roque Teneguía y trasladándole la alarmante noticia de su inminente desaparición, al haber sido trazado por aquel lugar el paso del canal Barlovento-Fuencaliente.

Las obras se encontraban en una fase muy avanzada, hasta el punto de que ya se aproximaban a la base del Roque y, además, éste había sido minado y su voladura se iba a realizar en fechas próximas.

La noticia justificó la alarma de Luis Diego Cuscoy —eminente arqueólogo de origen catalán y gran enamorado de Fuencaliente, a quien conocimos en su etapa como director del Museo Arqueológico de Tenerife, situado entonces en los bajos del Cabildo— quien, de inmediato, informó de la situación al comisario general de Excavaciones Arqueológicas, Martín Almagro. Su rápida gestión decidió la inmediata intervención del director general de Bellas Artes, Florentino Pérez Embid, quien telegrafió al alcalde de Fuencaliente, Emilio Quintana Sánchez, en los siguientes términos:

“Ordeno detengan obras hidráulicas que afectan paraje Roque de Teneguía. Deberán realizarse según instrucciones director Museo de Tenerife, señor Cuscoy”.

Las obras se detuvieron y el Roque Teneguía pudo salvarse con el impresionante conjunto de grabados que existe sobre sus piedras, en las que por entonces Luis Diego Cuscoy realizó dos campañas, entre 1970 y 1971 respectivamente, obteniendo calcos y fotografías, así como un estudio de técnicas y patinas, además de realizar diversas excavaciones.

En el Roque Teneguía son importantes los grabados de interés arqueológico. Su cara oriental está totalmente cubierta de estos elementos, que aparecen agrupados o aislados y, en su conjunto, forman más de un centenar de temas, constituidos por espirales simples, dobles y acorazonadas, laberintos espiraliformes, meandros, círculos simples y múltiples, arcos múltiples, óvalos y temas lineales esgrafiados. Algunos temas aparecen superpuestos.

Como resalta el profesor y arqueólogo palmero Mauro Severo Hernández Pérez, la técnica utilizada es la del picado y deslascado. No se puede precisar su cronología y tampoco puede excluirse una afinidad temática, tipológica e incluso estilística con los grabados africanos de Uad Yerat, Uad Djorat, Oukaimeden, Koudiat, Talat N’ Lisk, etc., aunque sí cabe relacionarlos —lo que sucede también con otras estaciones de La Palma— con grabados del grupo atlántico.

Referencias

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (1994). Fuencaliente. Historia y tradición. Cabildo Insular de La Palma y Ayuntamiento de Fuencaliente de La Palma, Madrid.

Hernández Pérez, Mauro S. (1977). La Palma prehispánica. El Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria.

Panorámica del Roque Teneguía, en la actualidad

Fotos: Luis Diego Cuscoy. Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

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