Han transcurrido 50 años, más o menos, de esta magnífica e ilustrativa foto de Jean-Pierre Tharin, en la que retrata una estampa cotidiana del puerto de Santa Cruz de Tenerife en la primera mitad de la década de los años 70. En primer plano comparten atraque los remolcadores “Punta Anaga” y “Doramas”, de la flota de Cory Hermanos. El segundo está atracado junto a la cabria “Santa Cruz de Tenerife”, propiedad de la Junta de Obras del Puerto (actual Autoridad Portuaria), que tuvo un notable protagonismo en las obras de expansión del recinto portuario.
Por la proa del remolcador “Punta Anaga” aparece el buque “Santa María de la Caridad”, el segundo de los dos buques de la segunda serie “pelícano” de Compañía Trasmediterrána, construidos en el astillero Unión Naval de Levante. Los sucesores inmediatos de los históricos correíllos negros de 1912 eran unos barcos de poco porte para la mar isleña y se movían como cunas. En los tres buques de la primera serie —»Santa María del Pino», «Santa María de la Candelaria» y «Santa María de las Nieves»— el salón de tercera clase, situado a popa, nos evoca ingratos recuerdos cuando bordeaba los roques de Anaga camino de La Palma. Cuestión importante que se corrigió en los dos siguientes, dotándolos de camarotes.
De la ciudad marinera que nace y se abriga al resguardo de Anaga —en el decir del entrañable amigo y maestro Juan Antonio Padrón Albornoz— a la derecha se aprecia que ha desaparecido el hotel Orotava, en cuyo solar se levantaría el emblemático Edificio Olimpo. Todavía levanta su altiva estructura de ladrillo la chimenea de la antigua UNELCO —al lado aparece el edificio inacabado del Centro Oceanográfico por el que tanto luchó Carmelo García Cabrera— y al fondo vemos la estructura inconclusa del primer rascacielos de Santa Cruz de Tenerife, promovido por la Cámara de la Propiedad Urbana y que tardó bastantes años en terminarse.
La torre de la iglesia matriz de la Concepción y la torre del Cabildo Insular —una de las obras emblemáticas del genial arquitecto tinerfeño José Enrique Marrero Regalado— atestiguan dos etapas bien diferenciadas de la historia urbana, social, política y religiosa de la ciudad marinera de Santa Cruz de Tenerife.
Foto: Jean-Pierre Tharin [Fotos antiguas de Tenerife]

2 comentarios
Precioso y entrañable artículo en línea con lo que esté gran maritimista que es J. C. Díaz Lorenzo nos tiene acostumbrado y que tanto disfrutamos la gente de mar. Muchas gracias.
Tengo gratos recuerdos de esta zona, el famoso bar «la marquesina» y los escalones, con la mar bañandolos, con residuuos de petroleo, donde se embarcaban los tripulantes, para los barcos que fondeaban; los llevaban los barcos de Antonio el bombero.
José Guillén.