A la historia naviera de Bilbao pertenece “Villa María”, que es la actual sede de la Capitanía Marítima, situada en la calle Ibáñez de Bilbao 24, en el ensanche de Abando y próxima a la emblemática plaza de los Jardines de Albia, la iglesia de San Vicente y la sede del Euskadi Buru Batzar, entre otras edificaciones notables de la Alameda de Mazarredo.

Está contigua a otro edificio solemne y destacado, que fue en su día la sede de Sota & Aznar, la más importante compañía naviera del primer tercio del siglo XX en Bilbao y una de las más importantes de España. En una parte de ese edificio, en el espacio contiguo a la Capitanía Marítima, se encuentra la Comandancia Naval de Bilbao.

“Villa María” tiene un marcado estilo francés en piedra rosa que le confiere un aspecto singular. Ramón de la Sota y Llano (1857-1936) contrajo matrimonio en 1895 con Catalina Trinidad Aburto y Uribe (1862-1947) y en el último lustro del siglo XIX habitaron esta casa familiar situada en uno de los enclaves más elegantes de la ciudad.

Como señala Jon Mujika, “esta nueva residencia reflejaba el estatus que había conseguido adquirir Ramón de la Sota en la sociedad bilbaína. Sus múltiples empresas y sociedades le habían reportado, ya para aquella época, importantes sumas de dinero en concepto de dividendos y ganancias. Todo ello hizo que tuviera una posición destacada en la dinámica sociedad bilbaína de cambio de siglo”.

En 1909 la familia De la Sota Aburto se trasladó al Palacio Ibaigane y en ese mismo año el arquitecto Gregorio Ibarreche se encargó de la primera remodelación de “Villa María” adaptándola para escritorio y despachos de la compañía Sota & Aznar. En 1918 comenzaron las obras de un nuevo edificio contiguo proyectado en estilo inglés por el arquitecto Manuel María Smith, en el que tendría su sede la citada compañía naviera. Ambas edificaciones quedaron adosadas, decidiéndose que la entrada principal de la villa estuviera en un lateral de la fachada situada en la calle Ibáñez de Bilbao.

“Villa María” sería incautada en el verano de 1937 tras la entrada de las tropas sublevadas en Bilbao. Fallecido Ramón de la Sota y Llano el 17 de agosto de 1936, su hijo Ramón de la Sota Aburto (1887-1978) y su familia fueron perseguidos por su marcada adscripción nacionalista. A lo largo de 1938 le serían impuestas multas en metálico de muy elevada cuantía (100 millones de pesetas) y cuando acabó la guerra civil el proceso judicial por responsabilidades políticas se prolongó durante años, lo que supuso, entre otras consecuencias, la pérdida del control de la familia Sota sobre el poderoso grupo empresarial Sota & Aznar.

En plena autarquía se instaló en “Villa María” la Comandancia Militar de Marina de Bilbao hasta su traslado a una parte del edificio contiguo. En n 1993 se realizó otra reforma en este edificio que corresponde al arquitecto José Luis Sáez de la Calle, en la que se reubicó la entrada principal con un carácter monumental duplicando la escalinata de acceso y rescató diversos elementos originales, entre ellos la vidriera central. En 1996 se celebró su inauguración como Capitanía Marítima de Bilbao, siendo Pedro Anatael Meneses Roqué director general de Marina Mercante.

Con la vuelta de la democracia se le fueron devolviendo a la familia De la Sota algunas propiedades, entre ellas el Palacio Ibaigane, que fue sede del gobierno militar y se les entregó vacío y en 1988 se vendió al Athletic de Bilbao, así como algunos cuadros y obras de arte que le habían sido incautados, pero no así Villa María, que mantiene su carácter oficial.

Según explica Iñaki Anasagasti en su blog, al amparo de una ley promulga­da en 1968, la comisión de herede­ros (integrada por 70 miembros descendientes de Ramón de la So­ta) solicitó a la Hacienda Pública la cesión de las propiedades embar­gadas por el Estado, para las que finalmente se fijó un precio: 62 millones de pesetas, aunque la Administración consideró que quedaban fuera de cesión la Comandancia Militar de Marina de Bilbao por estar considerada una afectación expre­sa al Ministerio de la Marina.

A pesar de que se interpuso re­curso contra la decisión, el Tribu­nal Constitucional confirmó en 1982, en pleno estado de­mocrático, que la familia Sota te­nía que abonar en la delegación de Hacienda de Bilbao la multa por las responsabilidades políticas, más recargos y costas, por los “delitos infringidos” por Ramón de la Sota y Llano durante la contienda civil.

Francisco García Lascuráin, capitán marítimo de Bilbao

P.D. Agradecemos al capitán marítimo Francisco García Lascuráin la gentileza que tuvo al mostrarnos el edificio sede de la Capitanía Marítima de Bilbao

Referencias:

Inasagasti.blogs.com. “Los Sota recuperan parte de su deuda histórica” (2018).

Mujika, Jon. “Capitanía Marítima de Bilbao, una casa rosa en aquel ensanche”, publicado el 29 de marzo de 2020 en deia.es.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

 

 

 

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