En la mañana del 12 de agosto de 1955, desde el aeródromo de San Pablo, Sevilla, despegó por primera vez el prototipo del avión Hispano Aviación HA-200 Saeta. A los mandos iba el piloto probador Fernando de Juan Valiente y entre los testigos figuraban el equipo de ingenieros Figuero y Rubio y el jefe de mecánicos.
En 1963, el Gobierno español autorizó el encargo de 55 unidades para el servicio del Ala 43 de Villanubla y en la Escuela Básica de Matacán. Más tarde se decidió su conversión en entrenadores con armamento ligero.
Retirados en 1980, poseían tres hitos destacables: primer reactor nacional, primer aparato español con cabina presurizada y primer avión hispano exportado al extranjero. Los motores Turbomeca Marboré II de la serie HA-200 también se fabricaron bajo licencia en España.
El Museo de Aeronáutica y Astronáutica nos recuerda que en el Ejército del Aire sirvieron 117 ejemplares; dos prototipos, cinco unidades de preserie, 30 de la serie HA-200A (E.14), 55 de la serie 200D (E.14B, luego C-10B) y 25 de la serie HA-220 (C.10C). Además, otros diez de la serie HA-200B se enviaron a Egipto, que construyó 40 más bajo licencia.
Durante su vida operativa se empleó en misiones de escuela (E-14) y tácticas (C-10) y operó en los aeródromos de Villanubla, Matacán, San Javier, Morón y Gando. Las últimas unidades «Saetas» pertenecieron al Escuadrón 214 de Morón, que se disolvió a finales de 1981, y la Academia General del Aire.
Foto: Museo de Aeronáutica y Astronáutica
