La Real Casa de Correos de la capital madrileña, sede de la Comunidad Autónoma y más conocida popularmente por las clásicas campanadas de fin de año de la Puerta del Sol, acoge desde el 20 de mayo hasta el 30 de junio una breve exposición con motivo de la despedida del célebre C-101 de la famosa Patrulla Águila tras cuarenta años de servicio.
Si bien el relevo oficial se producirá durante las jornadas del festival aéreo “Aire 25” que se celebrará en la Academia General del Aire y del Espacio los próximos 14 y 15 de junio, el Ejecutivo madrileño quiso hacerle su propia despedida tras haberle sido negada por el Gobierno central su solicitud de participación de la Patrulla, con motivo de sus fiestas locales del pasado 2 de mayo.
Atrás queda el 4 de julio de 1985 cuando alrededor de la 17 horas, cinco aviones C-101 despegaban desde su base en el aeródromo de San Javier (Murcia) en un vuelo de entrenamiento con intención de evaluar las posibilidades de vuelo acrobático y que permitiese recuperar una unidad que relevase a su antecesora, la Patrulla “Ascua” en la que volaron los F-86 “Sabre”.
Los resultados fueron positivos y nuestra Fuerza Aérea volvía a tener un nuevo avión para representar a nuestro país en el vuelo acrobático institucional, y que con tremendo éxito ha mostrado la escarapela rojigualda en los cielos nacionales e internacionales durante las últimas cuatro décadas. Sin duda, desde esta página, deseamos al inmediato relevo, el PC-21 Pilatus, que alcance la misma gloria y reconocimiento que su antecesor y que siga manteniendo el prestigio de la Patrulla.

Fotos: Adolfo Ortigueira Gil para juancarlosdiazlorenzo.com










