“Entre harinas y volcanes” es el sugestivo título de un libro entrañable que salvaguarda el legado, la memoria y el presente de las panaderías artesanales canarias y tiene su epicentro en el origen de la nueva generación Zulay, herencia del magisterio fecundo de Eladio Santos iniciado en 1937 y de su hijo Andrés Santos, panaderos de gratísimo recuerdo en la memoria colectiva del pueblo de Fuencaliente de La Palma.

Contiene un prólogo del chef José Andrés, que es un referente en La Palma cuando el volcán Tajogaite y cuya estela trasciende con amplitud nuestras fronteras. Dice bien cuando afirma que “la historia de la humanidad es la historia del pan. Estamos profundamente conectados con la magia y la alquimia que ocurren cuando el agua y la harina se unen, con la ayuda de la levadura, el paso del tiempo y la aplicación del fuego”.

La historia de Zulay es la historia de la familia Santos y de su descendencia en tercera generación. Así como a Eladio y a Guillerma les recordamos en el pueblo con expresión de gratitud quienes ya peinamos canas, con Andrés, aun siendo un poco mayor —y que forma parte de la historia del ciclismo en La Palma—, compartimos muchos y buenos momentos. Andrés era, por encima de todo, buena gente. Trabajador incansable, generoso, afable, cercano, agudo y ocurrente. Y Ciela, su mujer, como bien dice su nombre, convertida en matriarca de la familia, es un cielo de persona que nos evoca aquellos años de juventud y amistad bien entendida y mejor disfrutada.

Ahora, una nueva generación, formada por los hermanos Rubén, Bryan y Aday Medina Santos, enaltece, enorgullece y reinventa la herencia recibida, aupada a lo sublime. Una nueva dimensión que gira en torno a la mística del pan. Resulta sorprendente el empuje y el crecimiento que Zulay tiene en los últimos años, con cinco establecimientos abiertos entre La Palma y Tenerife, con una seña de identidad propia y muy característica, que representan el afán de superación y unas ganas de trabajar que cautiva.

El libro recién publicado y que los hermanos Medina Santos han tenido la gentileza —gesto que mucho agradecemos— de ponerlo en nuestras manos, no es solo un recorrido por la historia de la familia, que es una familia de bien, una familia con valores —constancia, orden, respeto, sacrificio…— asentada en los eternos valores de ser más y mejores personas sin hacer daño a los demás, sino que también se convierte en un viaje interesante y apasionante por las panaderías artesanales de Canarias, “con las que compartimos la belleza de lo sencillo y un profundo sentimiento de comunidad”.

“Entre harinas y volcanes” constituye una aportación bien documentada, con fotos familiares y testimonios, y tiene un especial interés no solo en lo referido a la trayectoria del obrador familiar, sino también para el mejor conocimiento de esta etapa de la historia local del pueblo de Fuencaliente —incluidos los almendrados del bar Parada en la época de esplendor en la que Honorio Pérez Cruz elevó la dignidad de esta repostería— y del conjunto de La Palma.

Aporta, además, una interesante introducción en la que hace un recorrido histórico por la evolución del pan y las panaderías en Canarias; incluye una selección de panaderías artesanas del archipiélago y sus panes estrella. Coordinado por Cultania, que ha hecho un buen trabajo, el libro tiene, además, buena calidad de imágenes, está bien maquetado, suma 314 páginas, encuadernado en tapa dura e impreso en Santa Cruz de Tenerife.

El obrador Zulay se fundó en 1937 en Fuencaliente de La Palma

Fotos: cedidas

 

 

 

 

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