La airosa trideriva del avión Lockheed Constellation “Connie” constituye una de sus características más llamativas y acaso la más representativa, en unión del “lomo de ballena” de su fuselaje. Un avión revolucionario en su época propulsado por cuatro motores radiales Wright R-3350 de 18 cilindros dispuestos en doble estrella y hélices tripalas. Nada tiene de sorprendente que este elegante avión sea considerado la más bella máquina voladora de todos los tiempos.
Foto: Arie Wubben
