Después del éxito del avión Douglas DC-8 serie –52, la gran Iberia amplió su capacidad de largo radio con la incorporación de seis aviones de la serie –63, de los cuales los tres primeros llegaron entre agosto y diciembre de 1968. La compañía siguió la tradición de imponerles nombres de pintores célebres: “Españoleto” (EC-BMX), “Rosales” (EC-BMY) y “Los Madrazo” (EC-BMZ).

    El cuarto avión Douglas DC-8 serie –63 llegó agosto de 1969 —“Claudio Coello” (EC-BQS) y los dos restantes, “Ribalta” (EC-BSD) y “Alonso Cano” (EC-BSE)—, en diciembre de 1970.

    Iberia desplegó una importante campaña publicitaria en apoyo de las excelencias del nuevo avión, con el adjetivo de super DC-8, que fue el más grande de su flota hasta la llegada del legendario Boeing B-747 Jumbo. Así lo recogemos en nuestro libro “Los carteles de Iberia”, publicado como cierre de la celebración del 75º aniversario de la compañía.

    Todos los aviones de la flota –63 de Iberia pasaron a formar parte de AVIACO a partir de 1981, excepto el primero, que sufrió un accidente en marzo de 1978 en el aeropuerto de Santiago de Compostela.

    Foto: vía Carlos A. García-Vega

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