Felipe VI ha presidido la entrega de reales despachos de sargento a los 265 alumnos de la XXXIV promoción en la Academia Básica del Aire y del Espacio (ABA), compuesta por 47 de Control Aéreo, 109 de Mantenimiento Aeromecánico, 34 de Mantenimiento de Electrónica, 37 de Administración y Finanzas, 30 de Protección de la Fuerza y Apoyo a las operaciones y ocho de Sistemas de información, comunicaciones y ciberdefensa.
Durante el acto el monarca ha estado acompañado por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, Francisco Braco Carbó; y el coronel jefe de la Base Aérea de León y director de la Academia Básica del Aire y del Espacio, Óscar Ruíz González, entre otras autoridades civiles y militares.
A su llegada, Felipe VI ha recibido honores de ordenanza y ha pasado revista a las tropas. Acto seguido, se ha dirigido a la tribuna real y ha dado comienzo el acto con una oración de acción de gracias a cargo del arzobispo general castrense.
Acompañado del coronel director de la Academia, el Rey se ha dirigido a la mesa central donde ha entregado el Real Despacho y ha condecorado al número uno de la XXXIV promoción de la Escala de Suboficiales del Cuerpo General del Ejército del Aire y del Espacio, José Manuel Cano Rodríguez. Seguidamente, el Rey ha regresado a su lugar en la Tribuna Real y las autoridades han proseguido con las entregas de los Reales Despachos al resto de la promoción.
Tras la última lección del curso a cargo del coronel director de la Academia Básica del Aire y del Espacio, se ha interpretado el Himno del Ejército del Aire y del Espacio; ha tenido lugar el acto de homenaje a los que dieron su vida por España, con la interpretación de «La muerte no es el final» y la ofrenda de una corona que ha finalizado con el toque de oración, tras el cual ha tenido lugar el sobrevuelo de dos aviones F-18 y una salva de fusilería. El acto ha concluido cuando el Rey ha ordenado romper filas por última vez en la Academia.
La misión de la Academia Básica del Aire ABA consiste en formar a sus alumnos en los principios constitucionales y en las características de las Fuerzas Armadas, así como capacitarles profesionalmente y habilitarles para adecuar permanentemente sus conocimientos al desarrollo de la ciencia y técnica en orden al cumplimiento de los fines asignados al Ejército del Aire.
El plan de estudios, cuya duración es de tres cursos académicos, conjuga la formación militar general y específica con la formación técnica dirigida a obtener un título de Técnico Superior en Formación Profesional del sistema educativo general. La escala de suboficiales del Ejército del Aire se estructura en tres especialidades: protección y apoyo a la fuerza; mando operativo y control aéreo y sistemas de información y telecomunicaciones.
Los alumnos permanecen en la academia durante los dos primeros años de su carrera, periodo en el que cursan una de las dos titulaciones de Formación Profesional (mantenimiento aeromecánico o sistemas de telecomunicaciones e informáticos).
En el tercer año, los alumnos de la especialidad de mantenimiento operativo continúan sus estudios en el centro, en tanto que los de protección y apoyo a la fuerza lo harán en la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo (Base Aérea de Zaragoza), y los de control aéreo y sistemas de información y telecomunicaciones en la Escuela de Técnicas Aeronáuticas (Base Aérea de Torrejón).
A la finalización de su periodo formativo, los alumnos reciben el título de Técnico Superior en Formación Profesional en la especialidad correspondiente, son promovidos al empleo de sargento e ingresan en la escala básica de suboficiales del Ejército del Aire y del Espacio.



Fotos: Casa Real
