Uno de los emblemas arquitectónicos de la ciudad de Caracas es el Teatro Nacional de Venezuela, situado entre las esquinas de Miracielos y Cipreses en la Avenida Lecuna y frente a la plaza que desde el 5 de julio de 2011 se llama Alí Primera, en honor al cantautor venezolano nacido en 1941 en Coro (Estado Falcón) y fallecido en 1985 en Caracas, uno de los referentes latinoamericanos de la canción protesta.

    La plaza, que remonta sus orígenes a 1777, es uno de los espacios de referencia a la ciudad de los techos rojos –como escribía el cronista oficial Guillermo José Schael– y ha tenido otros nombres, como plaza Washington, Henry Clay o Padre Sojo, dependiendo del criterio político del momento.

    Ordenada su construcción el 23 de junio de 1904, durante la presidencia de Cipriano Castro, ocupa una superficie de 1.310 metros cuadrados y el proyecto corresponde al arquitecto venezolano Alejandro Chataing Poleo, con la colaboración del arquitecto Jesús María Rosales Bosques, los ingenieros E. Ocanto y Rafael S. Sordo y la participación del pintor Antonio Herrera Toro y el escultor catalán Miguel Ángel Cabré. La ornamentación estuvo a cargo del ebanista maestro Jiménez y el modelaje de la boca de escena con sus figuras alegóricas, es obra del artista Musbú Jacquín, activo entre finales del siglo XIX y principios del XX.

    El 11 de junio de 1905 abrió sus puertas con la presentación de la zarzuela “El Relámpago”, de Francisco Asenjo Barbieri. A partir de entonces y durante muchos años, el Teatro Nacional ha sido escenario de grandes eventos y acontecimientos culturales y se convirtió en el templo venezolano de la zarzuela, mientras que la ópera tuvo su espacio en el Teatro Municipal. Entre 1985 y 1995 la Compañía Nacional de Teatro presentó más de una treintena de espectáculos.

    En su escenario han actuado relevantes figuras, entre ellas los hermanos Alfredo y Francisco Kraus, Ernesto Palacio, Montserrat Caballé, Pepita Embil, Fedora Alemán, Alfredo Sadel, Morella Muñoz y Plácido Domingo, entre otros muchos. Hemos de incluir en este elenco al tenor venezolano Francisco Delgado, que en noviembre de 2012 cantó joropo con arpa, cuatro, maracas y bajo, coincidiendo con el cincuentenario de la Corporación Criollitos de Venezuela.

    La estructura original fue reforzada durante su construcción a causa de un terremoto. Alejandro Chataing Poleo, explorando las técnicas constructivas de su tiempo, proyectó la sala con una cubierta apoyada en armaduras metálicas ocultas tras bastidores y un plafond similar a los de la Académie Nationale de Musique de París.

    El edificio se articuló en tres cuerpos y dos niveles y es de estilo ecléctico afrancesado, siguiendo las corrientes de la época. Tiene planta rectangular y tres niveles, de los cuales el primero está distribuido en tres ambientes claramente diferenciados por el vestíbulo. Dos escaleras curvas de reciente factura sustituyen a las originales, que fueron demolidas para permitir el acceso a los pisos superiores. La platea tiene forma de herradura en armazón de hierro y un diámetro de 15 m, con balcón, galería, foso de orquesta, escenario y camerinos. El segundo nivel incluye los corredores y la silletería y una escalera doble que conduce a la galería.

    En la fachada destacan dos grandes pares de columnas pareadas y apoyadas sobre un podio común liso, fuste liso y siete capiteles compuestos. Sobre éstos se asientan dos grandes mascarones obra de Miguel Ángel Cabré, que simbolizan la comedia y la tragedia.

    En el primer cuerpo el nivel de acceso se define por una marquesina de hierro forjado, vidrios de colores, y tres vanos de medio punto con molduras y claves, que sirven de puertas de entrada. En el segundo cuerpo se repiten los tres vanos, aunque de menores proporciones, forma adintelada y antepechos construidos con balaustrada. Sobre el entablamento se apoya un antepecho corrido con balaustres, rematando al centro en un relieve que representa el escudo de Venezuela. En las fachadas laterales, los vanos adintelados actúan como accesos.

    El teatro tiene un aforo para 664 butacas. En el techo figuran cuatro pinturas que simbolizan las cuatro musas Terpsícore, Euterpe, Melpómene y Talía: la danza, la música, la tragedia y la comedia, respectivamente –con un plafón en el centro–, separados por la elocuencia, la historia y la poesía, obra académica de Antonio Herrera Toro.

    El Teatro Nacional de Venezuela ha sido restaurado al menos en seis ocasiones (1949, 1967, 1992, 2005, 2010 y 2023). En la actuación de 2010 se suprimió el techado de la entrada, en origen realizado en rejería Art Nouveau y cristalería y la pintura exterior de color crema se reemplazó por el actual color naranja.

    Por disposición de la Gaceta Oficial nº 31.678 de 16 de febrero de 1979 fue declarado Monumento Nacional.

    Referencias: iamvenezuela.comguiaccs.com y fundaayc.com

    Fotos: postal coloreada

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