El mítico avión Douglas DC-3 forma parte destacada de la historia de la aviación en Canarias. A medida que Iberia pudo ampliar su flota con estos aviones adquiridos en el mercado internacional –alguno de ellos de llamativo pasado– tomaron el relevo a los veteranos trimotores de origen alemán Junkers Ju-52 y la versión española CASA 352 cubrieron una etapa hasta la llegada en 1968 del legendario turbohélice Fokker F-27.

    Además de Iberia, en los aeropuertos canarios –especialmente en Gran Canaria y Tenerife– operaron también otros aviones Douglas DC-3 de Spantax y TASSA, que alternaban los viajes llevando técnicos y material para las prospecciones petrolíferas del Sahara con vuelos turísticos y en el caso de Spantax, durante una temporada el servicio interinsular de Iberia, etapa en la que se produjo el accidente de El Sauzal. Figura, también, la versión militar de transporte del Ejército del Aire, denominada T.3.

    La historia de estos aviones es mucho más amplia y en esta sección ya hemos contado varios capítulos en ocasiones anteriores. Pero la foto que acompaña, de la que es autor Agustín Guerra, padre de Gerardo Guerra, en otro tiempo compañeros en Radio Nacional de España –somos amigos desde entonces, hace más de cuarenta años– evoca una etapa concreta de la aviación en Canarias y del aeropuerto de Los Rodeos, que bien merece ser recordada.

    Foto: Agustín Guerra vía Gerardo Guerra

    Compartir
    Dejar un comentario