A partir de 1840, siendo alcaldes Blas Hernández Martín, Julián Lorenzo de la Cruz, Antonio Hernández Rodríguez (primer alcalde constitucional, desde el 19 de febrero de 1837 hasta el 3 de enero de 1838 y ahora en su segundo mandato desde el 7 de enero de 1842 al 2 de enero de 1843), Blas Pestana de Paz, Juan Rodríguez Brito e Isidoro Pérez Toledo, se advierte una mayor participación vecinal en los asuntos de la política local del recién nacido municipio de Fuencaliente, aunque sujetos a las disposiciones de orden provincial y nacional. Es el caso, por ejemplo, de la reorganización de la milicia, en la que el Ayuntamiento tuvo que hilar muy fino, echando mano del párroco y de los libros bautismales para conformar las listas de mozos.

    Las relaciones en esta primera etapa con el vecino municipio de Mazo, aunque en apariencia normales, no siempre fueron fáciles. Y no solo en cuestiones administrativas y recaudatorias, sino también motivadas por disputas en cuanto a la delimitación de los linderos, de tal modo que la Diputación Provincial tuvo que intervenir en varias ocasiones para poner orden en las aspiraciones respectivas. También se suscitaron problemas análogos con El Paso, aunque no fueron tan tensos, por los linderos en Los Charcos y la zona de monte.

    En 1850, en tiempos del alcalde Antonio Leal de Armas, aún no estaban claramente delimitados los linderos del municipio, de lo cual también se ocupa la corporación, como así aparece reflejado en los libros de actas:

    “De diez de julio del año ppdo. se nombran para calcular la extensión del pueblo a Dn. Domingo Pérez y Pérez, quien calculará igualmente las tierras que no tienen o nada producen siendo sus acompañantes Dn. Antonio Guillén Méndez y Dn. Antonio González. Se nombra igualmente para que midan de las rayas limítrofe del pueblo de Mazo al de El Paso a como asimismo del puerto denominado Punta Larga a la Montaña del Fuego a Dn. Pedro Morera Yanes y Dn. Antonio Díaz Ximénez, á quien se haga saber este nombramiento por el Sor. Presidente a fin de que evacúen con toda prisa que el asunto requiere”.[1]

    Nota:

    [1] Sesión del 4 de julio de 1850. Libro de Actas. AMFdLP.

    Bibliografía:

    Díaz Lorenzo, Juan Carlos (1994). Fuencaliente. Historia y tradición, pp. 157-158. Ayuntamiento de Fuencaliente, Cabildo de La Palma y Ediciones La Palma, Madrid.

    Foto: Miguel Brito vía Maximiliano Fernández Gil

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