La Real Academia de la Mar ha publicado recientemente el libro “Navieras hombres y barcos. La historia desconocida de las navieras españolas del siglo XX”, del que son coautores Carlos Cremades Carceller (coordinador), Juan Díaz Cano, Florentino Antón Reglero y Emilio Fernández Sánchez.
El libro recoge en 224 páginas las historias de Fletamentos Marítimos (Marflet), Naviera Bilbaína, la figura del marino mercante, empresario y armador Juan Díaz Gil y las navieras a las que estuvo vinculado (LETASA, Compañía Naviera del Vapor Carmen, Naviera Cru, Navicón, Naviera Transcontinental, Navicar y Auxoil) y Naviera Federico G. Fierro.
El capítulo dedicado a Marflet es el trabajo más completo que conocemos sobre esta gran naviera del petróleo fundada por Javier Cremades de Adaro, a quien tuvimos el placer de conocer y que tuvo entre las décadas de los años sesenta y setenta una de las flotas de petroleros más importantes de España. Quien lo escribe, Carlos Cremades Carceller, vivió en primera línea la evolución de la empresa desde sus destacados cargos directivos.
De Naviera Bilbaína ya conocíamos otros trabajos, caso del profesor Valdaliso, pero en esta ocasión el autor del extenso artículo, Florentino Antón Reglero, aporta numerosas experiencias personales en su condición de capitán de la Marina Mercante, que le dan un plus de interés.
Merece especial mención la aportación de Juan Díaz Cano sobre la figura de su padre, Juan Díaz Gil, marino mercante, emprendedor, fundador y directivo de varias compañías navieras, cuyas vivencias podemos conocer con la precisión y el espíritu crítico que tiene su autor, que ha hecho en los últimos años valiosas aportaciones al mejor conocimiento de la Marina Mercante.
Cierra el libro un capítulo dedicado a Naviera Federico G Fierro, una de las empresas históricas del Cantábrico, del que es autor el capitán de la Marina Mercante Emilio Fernández Sánchez. Su aportación nos retrae a una época de la navegación ya ida para siempre, de la famosa naviera con sede en San Esteban de Pravia (Asturias).
Se trata, en resumen, de una interesante aportación con multitud de datos desconocidos hasta ahora, que tanto en el caso de Marflet como de la figura de Juan Díaz Gil darían para sendos libros. La publicación tiene una aceptable calidad de impresión y una interesante aportación de imágenes, la mayoría de ellas poco conocidas en los medios marítimos habituales, así como un formato manejable y atractivo.
Foto: cedida
