Medios marítimos gaditanos informan que el ferry “Buenavista Express”, de Fred. Olsen Express, que se encuentra varado en Navantia Cádiz desde el pasado 20 de septiembre, se ha visto obligado a prolongar su estancia en el astillero casi dos meses debido a problemas técnicos, en parte localizados en los ejes de cola, como parte de una larga lista de defectos y males, en parte derivados del mantenimiento que el citado buque tuvo en la última etapa de Trasmediterránea.

Este retraso en la salida del astillero tiene sus consecuencias para Baleària Canarias, que se ha visto obligada a aplazar la varada del ferry “Volcán de Tinamar”, pues para garantizar el servicio de la línea Cádiz-Canarias necesita el ferry “Marie Curie”, al que Fred. Olsen Express ha tenido que alargar el flete hasta mediados de noviembre para no dejar incomunicada la línea Huelva-Canarias.

Esta prórroga de estancia en el astillero gaditano está suponiendo bastante más dinero del inicialmente previsto para las cuentas de la filial española del holding noruego Bonheur ASA, que trata de poner en condiciones un barco de 25 años que compró con prisas en poco más de 20 millones de euros. En foros marítimos circula el comentario de que “lo barato sale caro”.

A su compra por Fred. Olsen Express y después de una etapa de amarre en el puerto de Las Palmas, el 24 de noviembre de 2025 entró en el dique seco de Navantia Fene y su estancia entonces se alargó algo más de lo previsto, en parte justificado por las condiciones meteorológicas de la zona y algunos problemas, que obligaron a su vuelta imprevista al astillero.

Aunque Fred. Olsen Express trata de jugar al despiste, en medios marítimos circula el rumor insistente de que hay un preacuerdo —o acuerdo— para la compra de su gemelo “Ciudad de Granada”, de Trasmed, solo que oficialmente no está en venta al menos hasta finales de 2027, cuando se prevé que haya movimientos en la filial española del Grupo Grimaldi.

La filial española de Bonheur ASA tiene experiencia en comprar barcos de segunda mano entrados en años y ponerlos en condiciones, como sucedió, años atrás, con los ferries “Betancuria” (2º), “Buganvilla” —en el que entonces gastó 300 millones de pesetas más de lo previsto, dado el penoso estado en que se encontraba—, “Benchijigua” (3º) y “Bañaderos”, luego “Barlovento”. En los años en que estuvieron en servicio, y con unas tripulaciones de alto nivel, el rendimiento operativo y el resultado económico alcanzó unos niveles extraordinarios.

Foto: Barcos por Cádiz

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