“El tiempo que pasa y calla” es el título de un libro de relatos de José Carlos Oliver Marugán, jefe de máquinas de la Marina Mercante, asturiano de Gijón, vinculado en su etapa profesional a la gran Trasatlántica y después al sector de la celulosa y por último a la actividad minera de Río Tinto.
Escribir en forma de relato, poemarios y novela –lo mismo que pinta con un apreciado y llamativo lenguaje estético– es una necesidad vital de su autor, una afición que ha mantenido a lo largo de su vida.
En “El tiempo que pasa y calla”, José Carlos Oliver Marugán nos muestra a unos personajes marcados por la esperanza y la ilusión de vivir, el derecho que otorga el amor, la inconsciencia y la vitalidad de la juventud, la increíble fuerza de la música, el poder de la maldición y las sociopatías en soledad, pero, sobre todo, la generosidad y la grandeza de quien da sin esperar nada a cambio.
“El tiempo que pasa y calla” contiene una historia real, un conjunto de cuentos y relatos y es una novela sin pretensiones.
El argumento discurre entre un ferroviario jubilado, una traviesa y un raíl de tren, que encuentran la recompensa a su esperanza. El recuerdo de un niño que presenció la acción fatal del amor de una mujer. Dos estudiantes de Náutica, con nombres y apellidos –Jenaro Suárez y José Carlos Oliver– que navegaron hacia el Este a bordo del buque “Eco Gabriela” en el verano de 1974 y 45 años después aún piensan en lo que podría haber pasado y no pasó. Un lugar escondido al que solo la humildad de la música puede acceder. El sonido y la fuerza de una maldición a través del tiempo. Dos mundos que comparten la soledad y un reencuentro con la mar. Todos ellos encuentran su espacio en “El tiempo que pasa y calla”.
Un volumen de 294 páginas distribuido en doce relatos. ISBN 979-863-591-0849 y disponible en Amazon. Una lectura recomendable, entretenida y con un interesante hilo conductor. No se lo pierdan.
Foto: cedida
