Navantia ha finalizado las obras de restauración de una de las piezas emblemáticas de la zona histórica del astillero de Puerto Real, que corresponde a la capilla neorromámica situada junto al dique de Matagorda y el Museo El Dique. Se trata del recinto más antiguo de la factoría gaditana, diseñado por el arquitecto Adolfo García Cabezas y edificado en 1885 en homenaje al fundador del astillero de Matagorda, Antonio López y López, primer marqués de Comillas.
Las obras comenzaron en marzo de 2023 y han actuado sobre un edificio que tiene 138 años de antigüedad. Al no haber sido antes sometido con anterioridad a ninguna obra de restauración, podían verse en su piedra los efectos del paso del tiempo y la humedad.
Este edificio, el más singular de la zona histórica, está desacralizado y es escenario habitual en los actos institucionales propios del astillero. Está decorada siguiendo pautas del estilo bizantino, donde destacan colores vivos y pinturas doradas.
La obra ha consistido en la puesta en valor de elementos estructurales para prevenir su deterioro en el futuro. A la capilla se le ha añadido iluminación ornamental exterior, lo que aumenta su estética visual y resalta su valor patrimonial, según destaca Navantia.
Una de las curiosidades de la iglesia es que la cúpula es desmontable, de acuerdo con los criterios militares de la época, cuestión que obedece a la idea de que fuera desmontada en caso de conflicto bélico a finales del siglo XIX.
En el recinto histórico, además del botiquín y edificio de dirección, se encuentra el dique de carena del astillero de Matagorda. Proyectado por los ingenieros británicos Bell & Miller, mide 156,5 metros de eslora, 27,60 m de manga y 8 m de altura. Debido a las condiciones del terreno, hubo que cimentarse sobre pilotes de madera y está construido totalmente en piedra ostionera.
El dique se completaba con una dársena formada por dos muelles de 120 m de largo y 6 m de ancho, la casa de bombas situada a la izquierda de la entrada al dique y dotada de dos bombas centrífugas y todos sus elementos auxiliares (máquinas de vapor, calderas, bombas auxiliares, tuberías…), almacenes y talleres y medios de maniobra necesarios para las funciones del dique: picaderos, cabrestantes, norays, chigres…
Las obras, dirigidas por el ingeniero español Eduardo Pelayo, comenzaron en septiembre de 1872, prolongándose por espacio de siete años, dos más de lo previsto debido a las circunstancias políticas y los problemas técnicos surgidos, hasta su inauguración el 3 de julio de 1878, fecha en la que fue varado el buque “Guipúzcoa”, ex “Príncipe Alfonso”, de A. López y Cía, antecesora de Compañía Trasatlántica.
Dique seco de Matagorda
Referencias:
Molina Martínez, José María; Romero González, Jesús y Vargas Vassallo, Sara. Museo El Dique,. Guía Oficial. Cádiz, 2017.
Fotos: Museo El Dique. Navantia Cádiz








