El ferry “Buenavista Express”, estrenado el pasado 24 de enero en la línea Huelva-Canarias, está de nuevo de varada, esta vez en Navantia Cádiz, donde será sometido a una serie de trabajos y reparaciones para tratar de solventar algunos males, en parte derivados del mantenimiento que tuvo en la última etapa de Trasmediterránea.
Es un buen barco, muy atractivo para el pasaje, en el que la filial del holding noruego Bonheur ASA ha invertido bastante más dinero del inicialmente previsto, con la finalidad de ponerlo en condiciones. En medios marítimos circula el comentario de que “lo barato sale caro”, en alusión al estado en que se encontraba el buque cuando pasó a poder de Fred. Olsen Express, aunque en este caso se ha conseguido una imagen remozada en la que compite con el ferry “Volcán de Tinamar” en la línea de Cádiz y que a partir del 20 de septiembre le hará compañía en el muelle contiguo, en una parada programada de 20 días de duración para remozar y renovar sus instalaciones.
Comprado en poco más de 20 millones de euros, el antiguo “Fortuny” —en servicio desde 2001—, que durante algunos años ostentó el nombre de “Ciudad A. Melilla”, entró en el dique seco de Navantia Fene el 24 de noviembre de 2025 y su estancia se alargó algo más de lo previsto, en parte justificado por las condiciones meteorológicas de la zona y algunos problemas, que obligaron a su vuelta imprevista al astillero.
Desde su incorporación ha hecho un buen papel, y especialmente en la campaña de verano. Mientras esté fuera de línea, la capacidad de carga rodada quedará cubierta por el rolón “Bentayga Cargo” y el servicio de pasaje está a cargo del ferry “Marie Curie”, que está fletado a Baleària hasta el próximo 30 de octubre.
Aunque Fred. Olsen Express trata de jugar al despiste, sabemos que anda buscando un segundo ferry y se ha interesado por su gemelo “Ciudad de Granada”, de Trasmed, solo que no está en venta al menos hasta finales de 2027, cuando se prevé que haya movimientos en la filial española del Grupo Grimaldi.
Mientras tanto siguen viendo otros posibles candidatos, solo que el mercado de ferries de segunda mano con un cierto nivel y edad está escaso y caro.
La filial de Bonheur ASA tiene experiencia en comprar barcos de segunda mano entrados en años y ponerlos en condiciones, como sucedió, años atrás, con los ferries “Betancuria” (2º), “Buganvilla” —en el que entonces gastó 300 millones de pesetas más de lo previsto, dado el penoso estado en que se encontraba—, “Benchijigua” (3º) y “Bañaderos”, luego “Barlovento”. En los años en que estuvieron en servicio, el rendimiento operativo y el resultado económico alcanzaron niveles extraordinarios.



Fotos: Barcos por Cádiz
