Autor: Primitivo Roberto Jerónimo Pérez

Es El Llano en Llamas, los cuentos que se acercan a la realidad. No es realismo mágico, no es literatura. Juan Rulfo podría haber escrito sus relatos cortos del tío Celerino en Las Manchas. Era mi casita. Se llevó primero las huertas de arriba y el pajero de abuelo pero la casa de mamá, cuando pude ir a verla, aguantaba, enterrada, agrietada, pero con esperanza, sus techos pesados por las negras escorias que vinieron desde el centro de la Tierra no pudieron con la tea cortada a mano hacía doscientos años por los antepasados que no supieron de volcanes. Juan…

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Las gallinas esperaban a que su dueño les echara agua y comida. Y Rigo, que llegaba de las plataneras de la Costa de Fuencaliente a mediodía, se aseó y se dispuso a almorzar con Enilda, su esposa. Las gallinas, veinte, esperaban por su alimento. Sobre las tres de la tarde, acostumbraban a comer. De pequeño me gustaba pasar por casa de tía Jesús porque me daba agua bajo uno de los pinos que sembró su hijo Froilán antes de partir para Barquisimeto, Venezuela, empujado a abandonar Las Manchas, igual que sus primos, mis tíos, por la falta de oportunidades que…

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Esta foto sacada por el amigo Chicho desde su casa, a los pocos minutos de reventar el volcán es muy elocuente, aterradora. Su casa, finca y bodega que se ven en la foto desaparecieron a las pocas horas llevándose toda una historia de esfuerzos e ilusiones.  Una casa donde vivieron sus padres y donde nació él mismo. Autoconstrucción y devoción por un lugar próspero, entre Montaña de Cogote y Cinco Caminos. Estaba la mesa puesta y dispuesta para el almuerzo familiar, carne frita en la barbacoa de la bodega de techo abovedado construida piedra a piedra por él mismo. La…

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El Corazoncillo, El Cantillo y Las Goronas, topónimos de este episodio de lavas y desespero de tres meses de angustia. La Montaña Rajada protegió Las Breñitas hasta que el brazo de la destrucción asomó por la carretera, entre la propia montaña y Capa de Burro, a los diez u once días de la erupción.  Era el sur. Y por el sur no había televisiones en diferido ni periodistas para los directos que, desde Tajuya emitían al mundo la barbarie de Alcalá, Todoque y La Laguna.  La colada, que en los dos volcanes anteriores a éste, llamaban brazos, sepultó rápidamente Las Breñitas,…

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Un hombre llamado Sotero intentó llevar una tubería para transportar agua desde El Riachuelo, en donde estaban las galerías, hasta la Costa de Fuencaliente, seguro que con la intención de roturar las fajanas y llenarlas de plataneras. Era el año 1969 y en Las Manchas no había agua sino la que se recogía en los aljibes cuando llovía o la que se repartía en los chorros públicos, instalados los primeros por la voluntad altruista de José Antonio Jiménez González, «Patachueca» que, desde principios de siglo hacía cuestaciones populares para traer desde El Paso una tubería que aliviara las penurias de…

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Valentín  “el majorero” se fue para Cuba muy joven. Iba a las vegas de tabaco y venía, compraba un trozo de  erial  y volvía a Cabaiguán. Trajo muchos útiles, en baúles de cedro,  del país de la modernidad de la época para la supervivencia en La Palma: bigornias para zapatería, berbiquíes de carpintería, balanza de dos platos con pesas del sistema británico; un reloj de bolsillo de Cuervo y Sobrinos… Y trajo otro reloj,  grande, con caja de madera noble, estilo victoriano, de puerta de cristal, de la fábrica alemana  Junghans que los produce desde 1861. Su campana sonaba cada…

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El volcán la respetó. Llegó cerca, a cinco metros. Parecía un milagro. Allí nació mamá y sus siete hermanos. Allí nacieron mis hermanos y nací yo. La ceniza no pudo con sus tejas y paredes de hace dos siglos. El volcán tiene alma mala. Nos tuvo en alerta desde el 19 de septiembre fatídico. Se llevó primero huertas, corrales y una casita que me sirvió de cuarto de estudio en épocas de escasez. Vengativo, maligno. Hoy se llevó lo que quedaba. Ante tres mil personas que ya han perdido sus viviendas, fincas, negocios e ilusiones, parece un lamento sin mucho…

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“Sin todas nuestras tradiciones, nuestra vida sería algo tan insegura como un violinista en el tejado”. Pero los tejados de Las Manchas, Los Campitos, Todoque, Pampillo y La Laguna, o ya no están o se están cayendo por el peso de lo que llaman piroclastos. Piroclastos, arena, ceniza y granzón que inundan el futuro de incertidumbre. Tevye, el bueno de Topol en la película de Jewison quería ser rico y aferrado a la tierra de Anatecka y sus costumbres: tanto que no lo dejaban conseguir sus metas. Y es que, a veces, aunque crecemos en lugares de escasez, elegimos las…

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Montaña Rajada casi no se ve. Ya no queda casi nada de ella. En su cima este se encendía la hoguera más grande en vísperas de la fiesta de La Patrona: personas de Alcalá subían con sarmientos, asaban piñas y hacían sonar los bucios que retumbaban en Las Manchas. La Cueva del Andén, en uno de los picos, con acceso angosto en la vertical de la montaña servía para que los niños de ciertas épocas lleváramos la merienda en las tardes sin escuela. La Montaña de Capa de Burro estaba junto a ella, también con su pequeña cueva. La montaña…

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«Estábamos haciendo nuestros planes, pero olvidamos que el destino también tiene planes». Fiodor Dostoyevski hubiera encontrado en este volcán de alma mala que acontece en La Palma desde hace seis semanas una justificación para el comportamiento de Rodión Ramanovich Raskolnikov. Y es que parece que el 19 de septiembre de 2021, por la fisura abierta al este de Tajogaite, el fuego emergió para triunfar sobre el destino que tenían previsto generaciones enteras de naturales que habían forjado su estrategia para la vida en el lugar de nacimiento, con identidad, con tradiciones y esfuerzos. El volcán, si tuviera alma mala, sabe…

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