Autor: Primitivo Roberto Jerónimo Pérez

José María Pérez Morales y su esposa Isabel Francisco habían emigrado a Cuba desde Velhoco. En Sancti Spíritus nacieron su hijo Conrado (mi abuelo) y sus hijas Luisa, Máxima y Plácida. Aquí nacieron Flora y Eladio. Por razones que nunca pude descubrir, se vinieron a La Palma pero no a la zona de procedencia, con suelos húmedos y fértiles del este de la isla, sino a los terrenos más áridos de La Palma: Las Manchas. Compraron fincas y edificaron vivienda y comercio en el centro mismo de la zona conocida como La Ermita, justo al lado oeste de la Iglesia…

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Treinta años después de la erupción de 1949, reconozco que de manera inconsciente por desconocimiento, descendí junto a otro caminante a la profundidad máxima de Hoyo Negro, uno de los tres cráteres del Volcán de San Juan. Allí me fotografié junto a una columna humeante, caliente y con cierto olor a azufre. Desde esa época, influenciado por las historias que me contaron familiares y vecinos de los acontecimientos penosos de la erupción, recorrimos todos y cada uno de los siete volcanes históricos de la Isla. Los cráteres de Montaña Quemada, Hoyo del Fuego, Hoyos Juntos de Jedey, Montaña Negra, Bocas…

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El Corazoncillo era un lugar próspero, un llano de cultivos de secano en la zona de mejores viñedos de Las Manchas. Los propietarios principales, que tenían las mayores fincas, eran don Julián “Santacrucero” que procedía de un pueblo del norte de Tenerife y don Demetrio “el Charol” . Había otros dueños de parcelas más pequeñas, algunos procedentes de Las Breñas, atraídos por la benignidad del suelo de rebozos de los barrancos de Los Cubos y Canal de La Habana y por el clima seco que beneficiaba la producción de higos blancos que se consumían frescos o pasados. El Corazoncillo estaba…

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Alonso Plasencia siempre quiso tener una bodega. Primero lo intentó por la zona de Los Romanceaderos. La Casa de La Pradera fue el nombre para el lugar elegido, en Los Campitos. El volcán la sepultó, diez metros de lava sobre la ilusión de una vida. Prolepsis exacta y cruel. Los Campitos era un lugar pedregoso, lleno de malpaíses procedentes posiblemente del Volcán de El Birigoyo. Pero era auténtico, era el típico territorio del sur volcánico en donde si se conseguía llegar a algo de tierra y humedad, brotaba la vida. Los viñedos eran de varietales de color: negramoll, listán negro…

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National Geográfic empieza su programa con imágenes del tsunami de 2018 del Pacífico y, enseguida, de Santa Cruz de La Palma. Justo después lo negro, en edición digital, la montaña tenebrosa, los volcanes. Un geólogo llamado Valentín Trolls sube la ladera del Hoyo Negro explicando cómo brota el fuego desde las profundidades y la devastación que provocaría en Estados Unidos, a 5.000 kilómetros de distancia una erupción en lo que ellos llaman Cumbre Vieja. Dice que La Palma tiene un secreto letal que podría destruir la costa este de USA. El geólogo en cuestión se sube a un helicóptero y…

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Entre las dos montañas, la de Cogote y la Rajada terminaba el Llano del Corazoncillo y había vida. El sur. Tres impresionantes establecimientos turísticos, bodegas, decenas de viviendas de autoconstrucción, de trabajadores y trabajadoras, viñedos… En la finca que se conocía como de El Charol se construyó una urbanización a lo largo del camino que se denominó El Corazoncillo, se instaló un complejo de placas solares que, decían, daba suficiente energía a todo Las Manchas.  Al este del Llano estaban Las Breñitas, El Rico, Montaña de Capa de Burro, Los Pelados y Las Plantas… con higueras, bodegas y viviendas residenciales. …

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Es El Llano en Llamas, los cuentos que se acercan a la realidad. No es realismo mágico, no es literatura. Juan Rulfo podría haber escrito sus relatos cortos del tío Celerino en Las Manchas. Era mi casita. Se llevó primero las huertas de arriba y el pajero de abuelo pero la casa de mamá, cuando pude ir a verla, aguantaba, enterrada, agrietada, pero con esperanza, sus techos pesados por las negras escorias que vinieron desde el centro de la Tierra no pudieron con la tea cortada a mano hacía doscientos años por los antepasados que no supieron de volcanes. Juan…

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Las gallinas esperaban a que su dueño les echara agua y comida. Y Rigo, que llegaba de las plataneras de la Costa de Fuencaliente a mediodía, se aseó y se dispuso a almorzar con Enilda, su esposa. Las gallinas, veinte, esperaban por su alimento. Sobre las tres de la tarde, acostumbraban a comer. De pequeño me gustaba pasar por casa de tía Jesús porque me daba agua bajo uno de los pinos que sembró su hijo Froilán antes de partir para Barquisimeto, Venezuela, empujado a abandonar Las Manchas, igual que sus primos, mis tíos, por la falta de oportunidades que…

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Esta foto sacada por el amigo Chicho desde su casa, a los pocos minutos de reventar el volcán es muy elocuente, aterradora. Su casa, finca y bodega que se ven en la foto desaparecieron a las pocas horas llevándose toda una historia de esfuerzos e ilusiones.  Una casa donde vivieron sus padres y donde nació él mismo. Autoconstrucción y devoción por un lugar próspero, entre Montaña de Cogote y Cinco Caminos. Estaba la mesa puesta y dispuesta para el almuerzo familiar, carne frita en la barbacoa de la bodega de techo abovedado construida piedra a piedra por él mismo. La…

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El Corazoncillo, El Cantillo y Las Goronas, topónimos de este episodio de lavas y desespero de tres meses de angustia. La Montaña Rajada protegió Las Breñitas hasta que el brazo de la destrucción asomó por la carretera, entre la propia montaña y Capa de Burro, a los diez u once días de la erupción.  Era el sur. Y por el sur no había televisiones en diferido ni periodistas para los directos que, desde Tajuya emitían al mundo la barbarie de Alcalá, Todoque y La Laguna.  La colada, que en los dos volcanes anteriores a éste, llamaban brazos, sepultó rápidamente Las Breñitas,…

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