Desde el pasado 1 de julio, la compañía Baleária Canarias ha iniciado una nueva etapa en el transporte marítimo de La Palma con una programación de doble rotación diaria desde el puerto de Los Cristianos a cargo del novedoso trimarán “Pepita Castellví” —con unos salones a estrenar, muy atractivos, de una gran comodidad y en varias categorías— y el catamarán “Volcán de Tirajana”, en el que ya se nota la impronta de su nueva etapa.
Baleària Canarias es la primera naviera que sale cada día de Los Cristinos para La Palma y de La Palma para Los Cristianos y eso tiene su importancia para conectar sin colas —pues no hay coincidencia con Fred. Olsen Express, salvo que haya retrasos— a la salida del puerto sureño con la complicada autopista del sur. Los horarios permiten, además, cumplir con el criterio de una mejor puntualidad, aunque a veces se vea alterada por la operativa portuaria y lo ajustado de algunas escalas cuando aumenta considerablemente el tráfico, especialmente en los fines de semana. Pero, aun así, el trimarán “Pepita Castellví” consigue ganar entre 15 y 20 minutos en el viaje sobre el horario previsto, lo que constituye, sin duda, un gran aliciente.
Aunque el catamarán “Volcán de Tirajana” todavía esté pintado con los colores de Armas para las embarcaciones de alta velocidad, es propiedad de Baleária Canarias y mantendrá su actual librea hasta su próxima varada, en que saldrá repintado con su nueva imagen corporativa. Ello no debe confundir al público. Ya no tiene nada que ver con la anterior etapa, que es mejor olvidar después de sus últimos cuatro años, cuando la compañía estuvo en manos de los bonistas que con tanto menosprecio maltrataron a La Palma.
Ahora estamos ante una nueva etapa, en la que una naviera que se ha convertido en líder indiscutible del transporte marítimo de pasajeros y carga rodada en España y con el norte de África, conoce bien la realidad de Canarias desde que hace siete años inició la línea de Huelva y viene a competir con sus mejores afanes con esa otra gran compañía que es Fred. Olsen Express. Ambas son igual de grandes y ambas, estamos seguros, quieren lo mejor para La Palma.
Baleària Canarias asume el rescate del Grupo Armas Trasmediterránea cuando estaba pasando uno de sus momentos más críticos. Desde luego, no ha sido un regalo. Más bien al contrario. Llevará tiempo poner en orden el desastre y el desánimo precedente, aunque ya se están viendo pasos importantes y resultados que indican que estamos ante una nueva, renovada y prometedora etapa, con una empresa fiable y conocedora del sector marítimo.
Hasta donde conocemos, la compañía que preside Adolfo Utor viene para quedarse y prestar el mejor servicio a La Palma. En el resto de Canarias ya se está notando. La recuperación de “las tres en línea”, es decir, el servicio entre Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y Morro Jable con un servicio combinado de los catamaranes “Volcán de Tagoro”, “Volcán de Taidía” y el novísimo “Mercedes Pinto”, está demostrando la idoneidad de una decisión estratégica.
El puente marítimo entre capitales ha vivido en estos días registros históricos, que hacía mucho tiempo que no se producían. Lo mismo que el ferry “Sicilia” en el servicio con Lanzarote, que llega bien temprano y el ferry “Volcán de Tamadaba” mantiene un servicio digno en la línea de Puerto del Rosario. E incluso hay un servicio carguero entre Gran Canaria y Tenerife con el ferry “Ciudad de Ibiza”, para aquellas mercancías que no requieren de alta velocidad, con lo cual se potencia el servicio de fast ferry “de centro a centro, sin rodeos”, como en tiempos del jet-foil. Y con La Gomera, feudo tradicional de Fred. Olsen, está consiguiendo atraer el interés del público con resultados interesantes y una programación de cuatro viajes diarios, donde prima el protagonismo del trimarán “Pepita Castellví” y el refuerzo del catamarán “Volcán de Tirajana” está haciendo un papel decoroso.
El Hierro, de momento, queda fuera de los planes de Baleària Canarias, pues en la Séptima Isla de José Padrón Machín no hay mercado suficiente para dos compañías más allá del verano. Allí, Fred. Olsen Express, fiel al compromiso que tiene con el Cabildo Insular, está haciendo un buen papel, con un servicio que en la temporada estival alcanza su máxima expresión y con gran satisfacción de los usuarios y transportistas. Y decimos que no hay mercado suficiente porque aquí no sirve, como hace GNV en la Península, estar solo cuando interesa para sacar tajada cuando llega la OPE, mientras el resto del año, cuando el tráfico decae considerablemente, tienen que comerse el marrón.

Hemos visto un movimiento importante por parte de Baleària Canarias, pensado en el sector platanero y en los importadores y transportistas. Se llama “Josefina de la Torre” y se trata del buque rolón de mayor capacidad de toda la historia de la línea Cádiz-Canarias, con una capacidad de carga rodada de 4.070 metros lineales. La exportación del plátano de La Palma, al que Trasmediterránea siempre prestó especial cuidado y atención, está ahora totalmente garantizada con la nueva incorporación de Baleària Canarias, de modo que no quede ni un solo remolque frigorífico encima del muelle por falta de espacio.
Empujados por la debacle de servicio a la que los bonistas llevaron al Grupo Armas Trasmediterránea en el archipiélago y, especialmente, en lo referido a la Isla Bonita, Fred. Olsen Express acudió en ayuda del Gobierno de Canarias y de las autoridades de La Palma cuando éstas reclamaron, con cierta angustia y preocupación, soluciones a las dificultades del transporte marítimo.
La compañía hispano-noruega reaccionó mejor de lo que cabría esperar y compró un tercer rolón en el mercado de segunda mano del norte de Europa, a sabiendas, posiblemente, de que no tendría la ocupación deseable y al que abanderó con el nombre de “Breñas Cargo”, en honor a La Palma. La realidad es tozuda y, pese a la buena voluntad de Fred. Olsen Cargo Express, la demanda de La Palma es la que es y por ahora no hay para mucho más —no debemos olvidar el peso específico que tiene Boluda Lines— y no parece que lo vaya a haber en el corto y medio plazo.
Desde luego, el servicio desde Los Cristianos, también con doble rotación a cargo del trimarán “Benchijigua Express” —hermano mayor del trimarán “Pepita Castellví”— y del catamarán “Bencomo Express” es excelente y ha tenido muy buena respuesta del público, como no podría ser de otro modo. Y con todo, a pesar de los pesares, el Grupo Armas Trasmediterránea consiguió mantener la fidelidad de los clientes de carga, solo rota por su limitación de bodega, los incumplimentos y el acecho de la competencia, con un equipo comercial que conoce bien su trabajo, aunque el pasaje, por razones obvias, salió en desbandada a favor de Fred. Olsen Express.
Sin embargo, tenemos la impresión, a tenor de determinados movimientos comerciales recientes —caso de algunas tarifas muy a la baja—, y de las informaciones que circulan por Radio Escobén, de que en Fred. Olsen Express no están muy tranquilos con la presencia de Baleària Canarias, pese a que todavía a la compañía de Adolfo Utor le queda camino, pues hay mucho que hacer y mejorar.
Por las razones mencionadas y respaldada por su capacidad de reacción y su indudable calidad de servicio, Fred. Olsen Express ha acaparado mucho mercado en los últimos tiempos —el desastre de Armas se había convertido en su mejor cliente, aunque eso ya pertenece al pasado—, y aventuramos que no está lejano el día en el que la cúpula y con ella quienes tienen responsabilidades tendrá que digerir que ahora hay una competencia de verdad y que la situación actual ya no es lo que era hasta hace apenas dos meses, cuando Baleària asumió el control.
Insistimos en que tanto Fred. Olsen Express como Baleária Canarias son dos grandes compañías, con grandes profesionales que conocen bien las islas y ambas tienen nuestro reconocimiento. Hay mercado suficiente para las dos, sin duda. Pensamos, siempre, en lo mejor para La Palma y por ello decimos, con franqueza, que La Palma está de enhorabuena. Ahora, sí. Ahora hay una competencia de verdad, auténtica, de modo que hay donde elegir y el pueblo soberano tiene la última palabra para decidir en cuanto a confianza, fiabilidad, puntualidad, horarios, frecuencias y calidad del servicio a bordo.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo
