En el mundo de la aviación comercial hemos tenido la oportunidad de conocer en los últimos cuarenta años a excelentes profesionales, cuya fiabilidad y capacidad técnica al frente de las máquinas que vuelan hace posible que cada día miles de personas puedan viajar con absoluta confianza y seguridad. Hemos conocido, además, casos frecuentes en los que la mayoría de los comandantes informan a los pasajeros una o más veces de los detalles del viaje, lo cual transmite tranquilidad y es una actitud confiable y se agradece.
Pocos casos, sin embargo, hemos conocido de comandantes que reciban a sus pasajeros a pie de avión. Así lo hacían, por ejemplo, Felipe Bachiller, en tiempos del Boeing B-727 de Iberia; Martín González y Mario Goldberg, en la desaparecida Islas Airways y más recientemente a Walter Herzog Niebla, comandante de Canaryfly, que acaba de finalizar su exitosa carrera profesional después de 40 años de vida aeronáutica. Con ese motivo, en el aeropuerto de Melilla se le tributó un cálido y espontáneo homenaje por parte de sus compañeros en su último vuelo profesional al mando del avión ATR-72 EC-LRH, todo un gesto que les honra y reconoce a un profesional muy válido.



Fotos: Roge López vía Aviación civil y militar en España (facebook)
