INVOLCAN considera que “como en ocasiones anteriores, la hipótesis más probable” de la sucesión de enjambres sísmicos que se vienen produciendo en Tenerife “es que estos enjambres estén relacionados con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla”.

    “Este proceso se ha observado de manera recurrente desde 2016 y cuenta con el respaldo de datos geoquímicos y geofísicos independientes, entre ellos, el aumento de la emisión difusa de CO2 en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del pico del Teide”, agrega.

    “Desde INVOLCAN queremos transmitir que este nuevo enjambre de eventos sísmicos híbridos no conlleva cambios en la probabilidad de una erupción en Tenerife a corto y medio plazo. Eso sí, nos recuerda que ‘el mayor ruido volcánico’ que se está registrando en Tenerife desde finales de 2016 no tiene evidencia de que esté remitiendo”.

    A partir de las 20 h local canaria del 16 de febrero de 2026, la Red Sísmica Canaria del INVOLCAN ha registrado un nuevo enjambre sísmico de eventos híbridos, con más de 300 eventos de amplitud muy baja.

    Se trata del octavo enjambre de estas características detectado en Tenerife desde el 2 de octubre de 2016. Episodios similares se registraron el 14 de junio de 2019, el 16 de junio de 2022, el 12 de julio de 2022, el 14 de noviembre de 2024, el 7 de agosto de 2025 y el 12 de febrero de 2026.

    El comité científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA) se volverá a reunir este jueves para analizar la situación después de las señales anómalas de la actividad sísmica captadas recientemente por las estaciones de vigilancia del Instituto Geográfico Nacional.

    Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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