El mundo de la aviación

Tuñón no es un caso único

Celebra el digital preferente.com la meticulosidad de un piloto de Iberia, llamado Agustín Tuñón, que el pasado primero de marzo, estando al mando de un avión de Iberia en la línea Santo Domingo-Madrid, “se dirigió por el micrófono a los pasajeros y les pidió disculpas por el retraso. Con voz pausada, el comandante anunció que el motivo de la demora se había debido a que habían tenido que retirar el equipaje de un pasajero que no se había presentado en el mostrador de embarque”.

“Antes de que diera la explicación definitiva de la salida tardía del avión, los pasajeros se miraron  sorprendidos. Y aún más atónitos se quedaron cuando el puntilloso comandante Agustín Tuñón  por fin dio a conocer el tiempo exacto de la tardanza del despegue sobre el horario previsto: 6 minutos!!!. Si, 6 minutos!!!. O sea, en hora”.

Siendo de agradecer el detalle del comandante Agustín Tuñón, sin embargo no es, en absoluto, como afirma el citado digital, “un caso único en el mundo de la aviación comercial del corto, medio y largo recorrido”. Con bastante frecuencia, y cada vez más, los comandantes de las aeronaves se dirigen a los pasajeros –son sus clientes, en definitiva– para explicar los detalles de los vuelos y pedir disculpas cuando hay retrasos u otros inconvenientes.

Lo sabemos de primera mano, debido a la frecuencia con la que nos desplazamos en avión (sea Finnair, Vueling, Air Europa, Norwegian, Ryanair o Iberia Express, por citar en las que volamos habitualmente) y la experiencia que tenemos de la etapa profesional en la que pertenecimos a Binter Canarias, cuando era propiedad del Grupo Iberia. En Islas Airways, por ejemplo, recordamos a los comandantes Martín González y Mario Goldberg recibir a los pasajeros a pie de escalerilla. 

Conocemos el caso de un comandante de Iberia Express que incluso espera el embarque junto a la puerta de la cabina de mando –como en su tiempo lo hacía Felipe Bachiller, comandante del histórico Boeing B-727 de Iberia– y él mismo va contando los equipajes de mano hasta que no caben más y hay que bajarlos a bodega. Le hemos visto pedir disculpas personalmente a los pasajeros por los inconvenientes que ello les pueda causar y a continuación explicar al resto por megafonía la demora que haya podido sufrir el vuelo, si fuera el caso.

Foto: mundoporlibre.com

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