De la mar y los barcosDestacado

OBO “Zaragoza” (1983-1988)

En 1983, una sociedad panameña llamada Wayland S.A. vinculada a CEPSA, estrenó un buque tipo OBO que recibió el nombre de “Zaragoza”. Este hecho formaba parte de la estrategia comercial, en gestación desde el año anterior, para dotar a la flota de unidades flexibles de carga combinada y bajo consumo, que pudieran ser compatibles en el mercado de carga líquida o mineral, indistintamente, segmento éste novedoso entonces en la trayectoria de la compañía.

Fue el primero de su clase (ore oil / bulk oil) que operó la Compañía Española de Petróleos, entonces muy arraigada en el panorama naviero nacional y, especialmente, con Santa Cruz de Tenerife, sede de su primera refinería. A éste le siguió otro buque de porte similar, adquirido en Noruega, que recibió el nombre de “Móstoles”. Habían transcurrido 28 años desde aquel hito y en 2011 el primer OBO de CEPSA fue vendido para desguace a razón de 540 dólares la tonelada y desmantelado en Chittagong (Bangladesh), a donde arribó el 16 de septiembre.

Construcción número 1.909 de los astilleros Mitsubhisi Heavy Industries (MHI) en Nagasaki (Japón), fue abanderado en Panamá y fletado a CEPSA en régimen de “bare boat time charter” por un periodo de diez años. Puesto a flote el 15 de julio de 1983, el 24 de noviembre del citado año zarpó de Nagasaki en su primer viaje con escalas en Singapore y Jeddah y, vía canal de Suez, arribó a Boston (EE.UU.) donde descargó su primer flete. Iba, entonces, al mando del capitán Vicente Pérez Amado y su primer jefe de máquinas, Ernesto Monterrubio.

En noviembre de 1984, un año después de su puesta en servicio, arribó por primera vez al puerto de Santa Cruz de Tenerife –capitán, Adolfo Longo Purón–, procedente de Dos Bocas (México) con un cargamento de crudo para la refinería de CEPSA, continuando dos días después rumbo a Forcados (Nigeria). Aunque en un porcentaje muy elevado sus viajes fueron para el transporte de crudo, también realizó algunos con carga de carbón.

De 48.038 toneladas brutas, 23.602 toneladas netas y 81.275 toneladas de peso muerto, medía 251,59 m de eslora total –241 m de eslora entre perpendiculares–, 32,24 m de manga, 21 m de puntal y 14,17 m de calado máximo. Tenía una capacidad de 93.468 metros cúbicos para carga mineral y 94.483 metros cúbicos de carga líquida en siete bodegas / tanques. Propulsado por un motor Sulzer 7RTA58, fabricado bajo licencia en la factoría Mitsubhisi en Kobe (Japón), con una potencia de 10.270 caballos sobre un eje y una velocidad de 15 nudos. Código IMO 8220151.

El buque recién desguazado fue el tercero en la historia de CEPSA con el nombre de “Zaragoza”. El primero navegó entre 1944 y 1960 y era un barco de turbinas, de 10.000 toneladas de carga. Había sido construido en 1921 en los astilleros Ansaldo (Italia) con el nombre de “Volsinio”. Rebautizado “Formia” y “Pagao”, en 1940 fue hundido intencionadamente en la bahía de Algeciras para evitar su apresamiento por los aliados.

Reflotado a finales de 1942 y reparado en los astilleros de Matagorda, en junio de 1944 entró de nuevo en servicio –capitán, Pedro Aldamiz Echevarría– y aunque fue un barco de escaso rendimiento con frecuentes averías e inmovilizaciones, contribuyó al suministro de la refinería tinerfeña en los difíciles años de la II Guerra Mundial y la dura posguerra.

El segundo “Zaragoza” fue, en su momento, el mayor petrolero construido en España. Un capitán histórico de CEPSA de muy grato recuerdo, Fernando Unceta Arenal, fue su primer titular. Era un buque de 98.000 TPM, construido en 1968 en el astillero de Sestao, en pleno auge del gigantismo de la construcción naval española. Su vida marinera transcurrió con frecuentes problemas en el motor principal, que provocaron paradas prolongadas, así como en los automatismos que eran de primera generación, además de fisuras en el casco y otros males.

Su último capitán, Tomás González Sánchez-Araña, lo entregó en mayo de 1980 en el puerto de Barcelona a la compañía saudita As Zafina Co., siendo rebautizado “Zafina Saudia”. A finales de 1982 fue desguazado en Pakistán después de haber sufrido un pavoroso incendio que le causó graves daños estructurales.

En mayo de 1988, cuando CEPSA decidió desprenderse de su flota, los petroleros dedicados al transporte de crudo –“Gerona”, “Valencia”, “Lérida”, “Zaragoza” y “Móstoles”– pasaron a la contraseña de Naviera Maersk España y antepusieron el prefijo Maersk a sus respectivos nombres. Los cascos fueron pintados con el característico color azul y la superestructura de color crema y así transcurrieron otros dos años, hasta que en diciembre de 1990 el buque de esta historia fue vendido a la compañía italiana D’ Amico y rebautizado “Mare Oriens”.

Transcurrieron casi trece años navegando casi siempre como petrolero para el suministro de crudo a la refinería de Génova y en septiembre de 2003 fue vendido a la compañía china Hebei Ocean Shipping (HOSCO) y abanderado en Hong Kong con el nuevo nombre de “Hebei Rainbow”. En ese mismo año y como quiera el mercado de buques OBO’s estaba muy limitado por las nuevas normativas se decidió su transformación en “bulkcarrier” tipo panamax, abriéndose una nueva etapa en la que transcurrieron otros ocho años, dedicado a tráficos internacionales hasta su reciente desguace.

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (2006). La estela del petróleo. Consejería de Industria del Gobierno de Canarias.

Foto: Antigua Flota de CEPSA / facebook

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